La cocina es el lugar en donde se multiplica la abundancia, en donde se nutren los miembros de la casa para cuidar, cocinar y compartir los alimentos.
Los colores recomendados son los que permitan la socialización y la activación del apetito o gusto por la comida. Los colores naranja y rojo son los que activan el apetito, sin embargo a algunos les interesa guardar la línea, es decir comer menos o hacer de la cocina un espacio tranquilo.
Por supuesto que estos colores se aplican en accesorios, muros o detalles que activen la multiplicación, ya que debemos contemplar la calidez e higiene. El color Negro no es recomendable para la cocina ya que es un color que concentra la temperatura haciendo que el cocinar sea por demás caluroso, es así que lo que se recomienda es mantener como color base al blanco o los tonos más claros, sobre todo en azulejos y paredes pues lo de hoy es la carpintería chocolate que coordina de maravilla con la carpintería y mobiliario del resto de la casa.
Claro que el arte del color en la cocina es sentir, conocer e identificar los momentos, temperaturas, espacios y gustos para multiplicar los alimentos.